¿Por qué viajamos?

Muy a menudo me hago esta pregunta, ya que viajar suele ser complicado. Según el destino y el tipo de viaje, puede requerir bastante planeamiento, preparación de papeles, visados, seguros, vacunas, transporte, alojamiento, además de otros recursos que también suelen ser finitos, como son el tiempo y el dinero.

Sin embargo (¡y afortunadamente!) seguimos empeñándonos en viajar. Parecemos tener un fuego interno que nos impulsa a salir, a movernos y a conocer otras tierras, otras costumbres, otras lenguas y otra gente.

Deduzco que la razón por la que seguimos viajando es que las motivaciones para viajar superan los obstáculos que tiene el viajar.

Cada viajero tiene su motivación, que de alguna manera dará forma al viaje que haga. También he descubierto que existen tantas motivaciones para viajar como hay viajeros.

En base a mi experiencia, he creado una clasificación del tipo de viajero según su motivación. Es una clasificación muy libre, para nada exhaustiva ni académica de los tipos de viajeros que he tenido el gusto de conocer.

Y tu… ¿qué tipo de viajero eres?

El viajero «Relax».

El viajero «relax» busca normalmente un destino con espacios naturales (mar o montaña normalmente), sin demasiado bullicio y con la cantidad justa de gente. El viajero que busca relax no necesita grandes ciudades para mantenerse estimulado. Prefiere disfrutar de un atardecer con la compañía justa a cualquier discoteca o bar de moda.

El viajero «relax» posiblemente no se interese por alquilar un coche una vez en el destino, ya que ese destino (que seguramente será muy diferente a donde vive) tiene todo lo que el viajero necesita.

Paz, tranquilidad, naturaleza y la compañía justa son clave para el viajero que busca relax.

El viajero «Party Animal»

Este viajero es posiblemente lo más diametralmente opuesto al anterior. Este viajero suele ser joven, y su principal motivación es la diversión. No le interesará el legado cultural de su destino, sino más bien qué tal es el servicio de autobús nocturno.

Este tipo de viajero está más interesado en las interacciones sociales, conocer gente local, y posiblemente hasta tener un amor de verano, de esos que siempre tendremos ligados a una localidad.

Afortunadamente, el viajero «party animal» no suele alquilar coches, ya que no le interesa explorar.

Chicas jóvenes posan para la cámara en un entorno de fiesta nocturna.
El viajero «Party Animal» escoge el destino según su vida nocturna, ya que está motivado por las posibilidades de conocer gente y divertirse. Le interesa poco el patrimonio cultural o histórico del lugar.

El viajero explorador

El viajero explorador es el tipo en el cual me incluyo. Al viajero explorador le importa menos el destino en sí. Lo que más le interesa es recorrer el camino. Al llegar al destino su motivación es pisar sus calles, comprar en sus tiendas y hablar con su gente.

El viajero explorador se interesa por la autonomía, y tiende a explorar la naturaleza que ofrece más potencial de descubrir lugares especiales. El viajero explorador prefiere organizar sus propios viajes y da mucha importancia a la independencia. Es más probable que alquile un coche, o bicicleta para poder «peinar» la zona de destino en busca de ese lugar mágico que quedará para siempre en su memoria, y le dará ideas para más viajes.

Suele ser frugal en el equipaje y lleva sólo lo esencial para poder explorar más libremente.

Carretera de tierra entre los campos.
El viajero explorador no necesita grandes estímulos visuales, se conforma con descubrir lugares nuevos, y a menudo prefiere la naturaleza.

El viajero cultural

El viajero cultural decide el destino a visitar en base a la oferta cultural e histórica del lugar. Su principal motivación es aprender y sentir en carne propia lo que sintieron aquellos que lo precedieron, sin importar cuán remoto parezca para otros.

Imagen de un tablao flamenco, con bailaora y músicos.
El viajero cultural encuentra motivación en absorber las manifestaciones artísticas y culturales del destino.

El viajero cultural es más proclive a elegir destinos que han sido cuna de civilización, suele ser mayor, tener mayor poder adquisitivo y gusto refinado.

Al viajero cultural le atraen principalmente Europa, o países como Egipto, cunas de civilización.

El viajero experiencial / gastronómico

A mi entender, éste es una interesante mezcla entre el viajero explorador y el viajero cultural. Su motivación se centra en experimentar principalmente sabores, además de costumbres y tradiciones que le son ajenas en su vida diaria.

Este viajero ya habrá «hecho la tarea» minuciosamente sobre el destino a visitar, y tiene normalmente un buen conocimiento del destino antes de visitarlo.

Es el típico «purista», y al llegar sabrá ya qué restaurantes visitar, cómo llegar y cómo comportarse como un local. Le interesan las experiencias auténticas y tiene también un gusto refinado. Un consejo: ¡nunca lleves a un viajero experiencial a un McDonalds! 

El viajero espiritual

Este tipo de viajero está más motivado por el viaje en sí que por el destino. Lo que más le importa es descubrir un lugar y al mismo tiempo descubrirse a si mismo, así que la destinación suele ser secundaria, aunque suele decidirse por destinos donde la naturaleza es estrella.

Para este tipo de viajero, lo que importa es el camino. Es en el camino mismo donde el o ella se descubren, donde encuentran su potencial y sus limitaciones. Este tipo de viajero busca viajes que le cambien la vida, y a menudo los encuentra.

El viajero espiritual suele interesarse por peregrinaciones, como el Camino de Santiago, y ¡con buena razón!

Muchacha haciendo una peregrinación a pie por un pueblo.
El viajero espiritual viaja para descubrirse, para descubrir su potencial y sus limitaciones. Las peregrinaciones son especialmente atractivas para los viajeros espirituales.

En conclusión…

Así termina mi corta lista de tipos de viajeros según la motivación. Esta lista me ayudó mucho para entender por qué seguimos viajando, a pesar de las dificultades, y me doy cuenta de que viajar nos hace crecer, nos abre la mente y nos da experiencias que nunca vamos a vivir si nos quedamos en casa.

A mi entender, las categorías presentadas son muy fluidas, y todos tenemos algo de cada una de ellas, así que no hace falta encasillarse en ninguna. Aunque, es probable que cada uno de nosotros tengamos más de una que de otra…

Así que dime…

¿Con cuál te identificas?

¿Se te ocurren otras categorías que no he mencionado?

¿A que te han dado ganas de viajar?

Gracias por leer y ¡a explorar este precioso mundo que tenemos!

8 comentarios en “¿Qué nos motiva a viajar?”

    1. Jejeje… yo tampoco estoy para tanta fiesta!

      ¡Gracias por tu comentario, Pilar! Como bien dices… creo que dentro de todos hay algo de esa curiosidad que nos da las energías y nos motiva a seguir viajando, ahí está el tan bonito asombro que sentimos cuando experimentamos algo por primera vez, sea un paisaje, un sabor o un idioma 🙂 Un saludo y a seguir viajando!

  1. Nelly Villata Boschetti

    Muy interesante articulo!!! Soy una mezcla de ellos, menos «Party animal» porque ya no estoy para esos trotes, jjjj

    1. Jaja! Gracias Nelly! Me alegro que te haya interesado. Creo que todos tenemos un poco de cada categoría, me parece que son fluidas las categorías y vamos cambiando a medida que crecemos… Pero creo que es importante que las tengamos en cuenta, porque a veces las dificultades de viajar nos inclinan la balanza hacia el no viajar, y no siempre es por tiempo o dinero… Un beso gigante y a seguir explorando este bonito mundo que tenemos! 🙂

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