21 cosas qué hacer en Malá Strana: El barrio más bonito de Praga

Descubre 21 cosas que hacer en Malá Strana, Praga: iglesias, jardines, miradores, calles con encanto y rincones imprescindibles únicos. hoy!

Si buscas qué hacer en Malá Strana, prepárate para descubrir uno de esos barrios en los que el verdadero atractivo no consiste únicamente en visitar monumentos, sino en caminar sin demasiada prisa entre fachadas barrocas, pequeñas plazas, jardines escondidos, palacios, callejones empedrados y miradores desde los que Praga parece todavía más hermosa.

Situada a los pies del Castillo de Praga y separada de la Ciudad Vieja por el río Moldava, Malá Strana —literalmente, la Ciudad Pequeña— conserva una atmósfera mucho más tranquila y romántica que otras zonas del centro histórico, aunque se encuentre a pocos pasos de algunos de los lugares más concurridos de la capital checa.

Lo mejor es que muchas de las cosas que ver en Malá Strana están muy cerca unas de otras, de manera que puedes recorrer el barrio perfectamente a pie, combinando grandes monumentos con jardines poco conocidos, rincones fotogénicos y lugares donde simplemente merece la pena detenerse y contemplar Praga.

Si dispones de un día completo, puedes conocer casi todos los lugares de esta lista, aunque dos días permiten disfrutar de Malá Strana con mucha más calma y entrar en iglesias, museos y jardines sin convertir el recorrido en una carrera.

Mapa de Malá Strana – Praga

Tabla resumen: qué hacer en Malá Strana

Lugar o actividadTipoTiempo recomendado
1Cruzar el Puente de CarlosMonumento30-45 min
2Subir a las Torres del Puente de Malá StranaMirador30 min
3Recorrer la calle MosteckáPaseo15 min
4Descubrir Malostranské náměstíPlaza20 min
5Entrar en la iglesia de San NicolásIglesia30-45 min
6Pasear por NerudovaCalle histórica30 min
7Visitar el Jardín VrtbaJardín barroco30-45 min
8Ver el Niño Jesús de PragaIglesia20-30 min
9Pasear por la plaza de MaltaPlaza15 min
10Visitar Nuestra Señora bajo la CadenaIglesia15 min
11Fotografiar el Muro de John LennonArte urbano15-20 min
12Recorrer la isla de KampaPaseo45-60 min
13Contemplar el canal ČertovkaLugar fotográfico20 min
14Entrar en el Museo KampaMuseo1-2 h
15Visitar el Museo Franz KafkaMuseo1 h
16Descansar en los Jardines VojanJardín30 min
17Conocer el Jardín WallensteinJardín30-45 min
18Ver el Monumento a las Víctimas del ComunismoMonumento15 min
19Subir a la colina de PetřínNaturaleza45-90 min
20Subir a la Torre de PetřínMirador45 min
21Descubrir el Laberinto de Espejos y el Muro del HambreCuriosidad30-45 min

1. Cruzar el Puente de Carlos hacia Malá Strana

Una de las mejores formas de comenzar tu visita es cruzando el Puente de Carlos desde Staré Město hacia Malá Strana, porque las torres, tejados y cúpulas que aparecen al otro lado del Moldava forman una de las estampas más bonitas de Praga.

El puente está decorado con numerosas esculturas y suele ser uno de los lugares más concurridos de la ciudad, por lo que merece mucho la pena visitarlo temprano, cuando todavía puedes caminar con cierta tranquilidad y escuchar el sonido del río sin estar rodeado por cientos de visitantes.

Si quieres conseguir fotografías especialmente bonitas, intenta llegar poco después del amanecer.

2. Subir a las Torres del Puente de Malá Strana

Al terminar de cruzar el puente encontrarás las inconfundibles Torres del Puente de Malá Strana, que funcionan como una espectacular puerta de entrada al barrio.

La torre más alta permite contemplar el Puente de Carlos desde una perspectiva privilegiada, con la Ciudad Vieja y las agujas de Praga extendiéndose al fondo.

Si te gustan los miradores, es una de las visitas que con más frecuencia pasan por alto los viajeros, especialmente porque muchos continúan directamente hacia la plaza de Malá Strana.

Puedes consultar información actualizada en la web oficial de turismo de Praga.

3. Recorrer la calle Mostecká

Al atravesar las torres entrarás directamente en Mostecká, una breve calle histórica que conecta el Puente de Carlos con Malostranské náměstí.

Aunque actualmente tiene numerosas tiendas y establecimientos orientados al turismo, basta con mirar hacia arriba para descubrir fachadas barrocas, escudos y pequeños detalles arquitectónicos que recuerdan la antigüedad del barrio.

No tengas prisa por atravesarla: los detalles más interesantes de Malá Strana suelen encontrarse por encima de los escaparates.

4. Descubrir Malostranské náměstí

Malostranské náměstí es el verdadero corazón de Malá Strana y una plaza rodeada por palacios barrocos, edificios históricos y terrazas, dominada por la enorme cúpula verde de la iglesia de San Nicolás.

Los tranvías que atraviesan la plaza añaden además una de esas imágenes inequívocamente praguenses en las que arquitectura histórica y vida cotidiana conviven constantemente.

Desde aquí parten varias de las calles más interesantes del barrio, por lo que terminarás pasando por ella probablemente más de una vez.

5. Entrar en la iglesia de San Nicolás

La iglesia de San Nicolás de Malá Strana es uno de los grandes monumentos barrocos de Praga y su interior resulta todavía más impresionante de lo que su fachada permite imaginar.

Encontrarás una decoración extraordinariamente profusa, frescos, esculturas, columnas y una monumental cúpula que convierte la visita en una de las experiencias imprescindibles del barrio.

Además, se organizan conciertos de música clásica y órgano, por lo que merece la pena consultar el programa si quieres disfrutar del edificio de una manera diferente.

Puedes comprobar horarios y conciertos en la página oficial de la iglesia de San Nicolás.

6. Pasear por la calle Nerudova

Desde Malostranské náměstí comienza la subida por Nerudova, posiblemente la calle más bonita de Malá Strana y una de las más reconocibles de Praga.

Antes de que se implantara la numeración moderna, muchas casas se identificaban mediante símbolos, por lo que todavía puedes encontrar antiguos emblemas sobre sus fachadas, como águilas, llaves, leones o violines.

La calle asciende hacia la zona del Castillo de Praga y proporciona magníficas perspectivas sobre tejados y cúpulas según vas ganando altura.

7. Entrar en el Jardín Vrtba

El Jardín Vrtba es uno de los secretos mejor guardados del barrio, pese a encontrarse prácticamente junto a una de sus calles principales.

Se trata de un elegante jardín barroco dispuesto en terrazas, donde escaleras, esculturas, setos geométricos y pequeñas balaustradas conducen progresivamente hacia la parte más elevada.

La recompensa está arriba: desde su terraza superior tendrás una vista preciosa sobre los tejados de Malá Strana y la cúpula de San Nicolás.

Ten presente que su apertura puede ser estacional, por lo que conviene comprobar las fechas antes de visitarlo.

8. Ver el Niño Jesús de Praga

En la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria se conserva el famoso Niño Jesús de Praga, una pequeña figura religiosa que atrae a peregrinos procedentes de numerosos países.

Aunque no seas religioso, la iglesia merece la pena por su importancia histórica y por la peculiar colección de vestimentas utilizadas para vestir la imagen según diferentes celebraciones litúrgicas.

La visita puede combinarse fácilmente con el Jardín Vrtba, ya que ambos lugares se encuentran en Karmelitská.

9. Pasear por la plaza de Malta

Maltézské náměstí, o plaza de Malta, es una de esas pequeñas plazas que explican por qué Malá Strana resulta tan agradable para caminar sin itinerario.

Rodeada por edificios históricos y vinculada durante siglos a la Orden de Malta, mantiene una atmósfera bastante más silenciosa que el eje principal entre el Puente de Carlos y el Castillo.

Es un buen lugar para desviarte durante unos minutos antes de continuar hacia Kampa y el Muro de John Lennon.

10. Descubrir la iglesia de Nuestra Señora bajo la Cadena

Muy cerca encontrarás la iglesia de Nuestra Señora bajo la Cadena, uno de los rincones históricos más curiosos de Malá Strana.

Su conjunto arquitectónico está estrechamente relacionado con la Orden de Malta, y su aspecto resulta especialmente llamativo porque las dos poderosas torres de la entrada hacen imaginar un templo mucho más grande.

Es una visita rápida y fácilmente combinable con la plaza de Malta.

11. Fotografiar el Muro de John Lennon

El Muro de John Lennon rompe radicalmente con el aspecto barroco y aristocrático del resto del barrio.

Desde la década de 1980 se convirtió en un espacio relacionado con mensajes de libertad, paz y protesta, y su aspecto ha ido transformándose constantemente con nuevas pinturas y mensajes.

Actualmente es uno de los rincones más fotografiados de Malá Strana, aunque lo interesante no es únicamente conseguir una fotografía, sino comprender el simbolismo político y cultural que adquirió durante la etapa comunista.

12. Recorrer tranquilamente la isla de Kampa

Tras visitar el muro puedes caminar hacia Kampa, una pequeña isla junto al Moldava que parece aislada del bullicio del centro pese a encontrarse literalmente debajo del Puente de Carlos.

La zona combina pequeñas plazas, árboles, bancos, antiguos molinos y amplias zonas verdes desde las que puedes contemplar el río.

Mi consejo es sencillo:

  1. Entra en Kampa desde el Puente de Carlos.
  2. Pasea primero por las callejuelas de la zona norte.
  3. Acércate al canal Čertovka.
  4. Continúa hacia el Museo Kampa.
  5. Termina descansando en el parque frente al Moldava.

13. Buscar las mejores vistas del canal Čertovka

El estrecho canal Čertovka separa parcialmente Kampa de Malá Strana y es responsable del apodo de “Venecia de Praga” que suele recibir esta zona.

Entre edificios antiguos y ruedas de molinos aparecen algunas de las fotografías más pintorescas del barrio, especialmente desde los pequeños puentes que atraviesan el canal.

Al caer la tarde, cuando las fachadas empiezan a iluminarse, el lugar adquiere una atmósfera particularmente romántica.

14. Visitar el Museo Kampa

Los aficionados al arte deberían reservar tiempo para el Museo Kampa, instalado en los antiguos molinos de Sova junto al río Moldava.

Está especializado principalmente en arte moderno y contemporáneo de Europa Central, por lo que ofrece un contraste interesante después de varias horas visitando iglesias barrocas y edificios históricos.

Incluso aunque no entres, merece la pena caminar por sus alrededores para buscar las peculiares esculturas de bebés gigantes asociadas al artista checo David Černý.

15. Entrar en el Museo Franz Kafka

A pocos minutos de Kampa se encuentra el Museo Franz Kafka, dedicado a uno de los escritores más asociados con Praga.

La exposición intenta transmitir tanto aspectos de su vida como el ambiente inquietante y laberíntico que caracteriza muchas de sus obras, por lo que no funciona como un museo biográfico convencional.

En el patio exterior encontrarás además una de las esculturas más provocadoras y conocidas de David Černý.

16. Descansar entre pavos reales en los Jardines Vojan

Los Jardines Vojan —Vojanovy sady— son uno de los mejores lugares donde descansar después de varias horas recorriendo Malá Strana.

Ocultos tras altos muros, contienen árboles, bancos, pequeñas capillas, zonas ajardinadas y unos habitantes inesperados: pavos reales que pasean libremente por el recinto.

La entrada es gratuita y el ambiente suele ser considerablemente más tranquilo que en los grandes puntos turísticos de Praga, convirtiéndolo en uno de mis rincones favoritos para desconectar del centro.

17. Conocer el Jardín Wallenstein

Otro espacio verde imprescindible es el Jardín Wallenstein, perteneciente al complejo barroco del Palacio Wallenstein, actualmente relacionado con el Senado checo.

El jardín sorprende por sus parterres geométricos, estanques, esculturas y una enorme pared artificial de aspecto cavernoso, probablemente uno de los elementos más extravagantes de Malá Strana.

Si viajas durante los meses en los que está abierto, inclúyelo sin dudarlo en tu ruta porque combina perfectamente con los Jardines Vojan.

18. Detenerse ante el Monumento a las Víctimas del Comunismo

En la parte baja de la colina de Petřín, cerca de Újezd, encontrarás el Monumento a las Víctimas del Comunismo.

Las figuras humanas que lo componen aparecen progresivamente fragmentadas conforme ascienden por las escaleras, creando una imagen intencionadamente inquietante que recuerda el deterioro físico y moral provocado por la persecución política.

No necesitas mucho tiempo para visitarlo, pero sí merece unos minutos de atención antes de continuar hacia Petřín.

19. Subir caminando a la colina de Petřín

Cuando quieras alejarte de las calles empedradas, sube hacia Petřín, la gran zona verde que se eleva sobre Malá Strana.

Puedes recorrer numerosos senderos entre árboles, jardines y zonas tranquilas mientras consigues perspectivas cada vez más amplias de Praga.

Para subir:

  1. Lleva calzado cómodo, porque algunas pendientes son considerables.
  2. Reserva aproximadamente una hora si quieres ascender sin prisas.
  3. Aprovecha los miradores naturales que encontrarás durante el recorrido.
  4. Comprueba antes de viajar el estado del transporte hacia Petřín, ya que puede sufrir cierres o modificaciones.
  5. Lleva agua si visitas Praga durante los meses más calurosos.

20. Subir a la Torre de Petřín

En lo alto de la colina aparece la Torre de Petřín, construida a finales del siglo XIX e inspirada libremente en la Torre Eiffel.

Aunque su altura es considerablemente menor que la del monumento parisino, su posición elevada permite disfrutar de una de las panorámicas más completas de Praga.

Desde arriba puedes distinguir el Castillo, el Moldava, las torres de la Ciudad Vieja y buena parte de los barrios exteriores.

Si el cielo está despejado, esta es probablemente una de las mejores vistas de todo tu viaje a Praga.

Puedes comprobar las condiciones de acceso y horarios en la información oficial de la Torre de Petřín.

21. Entrar en el Laberinto de Espejos y descubrir el Muro del Hambre

Antes de bajar de Petřín puedes acercarte al Laberinto de Espejos, una pequeña atracción histórica especialmente entretenida si viajas con niños.

No esperes una visita larguísima: su encanto reside precisamente en ser una experiencia breve y curiosa que rompe con la sucesión de monumentos históricos.

Muy cerca encontrarás también fragmentos del Muro del Hambre, una fortificación medieval construida durante el reinado de Carlos IV que recorre parte de la colina.

La combinación de torre, jardines, laberinto y muralla convierte Petřín en el final perfecto para una jornada recorriendo Malá Strana.

Cómo recorrer Malá Strana en un día

Si solamente tienes un día, puedes organizar las 21 cosas que hacer en Malá Strana siguiendo un recorrido progresivo que evite desplazamientos innecesarios.

Hazlo en este orden:

  1. Empieza temprano en el Puente de Carlos.
  2. Sube a las Torres del Puente de Malá Strana.
  3. Recorre Mostecká.
  4. Visita Malostranské náměstí.
  5. Entra en San Nicolás.
  6. Pasea por Nerudova.
  7. Regresa hacia el Jardín Vrtba.
  8. Visita Nuestra Señora de la Victoria.
  9. Cruza la plaza de Malta.
  10. Acércate al Muro de John Lennon.
  11. Pasea por Kampa y Čertovka.
  12. Visita el Museo Kampa o el Museo Kafka.
  13. Continúa hacia los Jardines Vojan.
  14. Descubre el Jardín Wallenstein.
  15. Dirígete a Újezd.
  16. Termina el día subiendo a Petřín para contemplar Praga desde las alturas.

Es una jornada bastante intensa, así que si quieres entrar en los dos museos y disfrutar tranquilamente de los jardines, lo ideal sería dividir esta ruta en dos días.

Cuál es la mejor hora para visitar Malá Strana

La diferencia entre recorrer Malá Strana a las diez de la mañana y hacerlo a las siete puede ser enorme, especialmente alrededor del Puente de Carlos, Nerudova y Malostranské náměstí.

Si quieres disfrutar del barrio prácticamente vacío, comienza sobre el amanecer recorriendo el puente y continúa directamente hacia las calles interiores.

Por la tarde, cuando muchos visitantes regresan hacia Staré Město, algunas zonas secundarias recuperan una atmósfera mucho más relajada.

Y no descartes regresar después de cenar: ver las fachadas iluminadas, los tranvías recorriendo las calles y la cúpula de San Nicolás emergiendo entre los edificios convierte un paseo nocturno por Malá Strana en una experiencia completamente diferente.

Cuánto tiempo necesitas para visitar Malá Strana

Para conocer únicamente los principales monumentos puedes dedicar aproximadamente medio día, pero estarías dejando fuera buena parte de lo que convierte este barrio en un lugar especial.

Un día completo te permitirá visitar las atracciones principales, mientras que dos días son ideales si quieres incluir museos, jardines, Petřín y momentos para caminar sin rumbo.

Recuerda que Malá Strana no es un barrio pensado únicamente para tachar monumentos de una lista: parte de su encanto consiste precisamente en perderse.

Entra en callejones que no aparezcan en tu itinerario, observa las antiguas puertas de los palacios, busca símbolos sobre las fachadas y atraviesa pequeñas plazas aparentemente insignificantes.

Ahí es donde probablemente encontrarás la Malá Strana que terminarás recordando después del viaje.

¿Merece la pena visitar Malá Strana?

Absolutamente, y no solamente porque concentre algunas de las atracciones más conocidas de Praga.

Mientras Staré Město impresiona por sus grandes monumentos y su ambiente, Malá Strana tiene algo más íntimo, gracias a la combinación de palacios barrocos, parques, pequeñas calles y la omnipresente silueta del Castillo de Praga sobre el barrio.

Si es tu primera vez en la ciudad, intenta reservar como mínimo medio día exclusivamente para esta zona, aunque fácilmente podrías dedicarle una jornada completa.

Y si buscas el rincón que mejor resume esa Praga romántica de tejados rojos, calles adoquinadas, cúpulas verdes y torres medievales, probablemente terminarás pensando que Malá Strana es realmente el barrio más bonito de Praga.

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